Esta lectura es un clásico sobre el amor humano entendido como plenitud de las relaciones interpersonales del hombre y la mujer. Es una reflexión antropológica de Juan Pablo II porque fue un enamorado del amor humano y pudo trabajarlo durante años a partir de su trato con los jóvenes "que me planteaban no tanto cuestiones sobre la existencia de Dios, como preguntas concretas sobre cómo vivir, sobre el modo de afrontar y resolver los problemas del amor y del matrimonio". Por eso, responde a cuestiones como: ¿Qué es el amor? ¿Qué relación hay entre afectividad y sexualidad? ¿La castidad es una virtud positiva o un comportamiento represivo? ¿Qué es el pudor? ¿Tienen sentido las relaciones sexuales antes del matrimonio?
Es una lectura recomendada porque Karol Wojtyla presenta en este texto gran originalidad y profundidad filosófica. Es una reflexión sobre el amor y es imprescindible para quien desee entender los porqués de esa realidad tan exaltadora y existencial.